"Y si pasa, ¿qué?", le dijo él sentado al otro lado de la mesa.
"Si pasa me vas a romper en pedazos", pensó ella, sin atreverse a decir una palabra.
Mantenía su vista fija en el vaso lleno de hielo, las manos le temblaban y sintió un apretón fuerte entre el pecho y el estómago.
"Me vas a partir la madre", dijo finalmente.
La conversación que tanto había evitado se desató como un huracán.
Hace seis meses ninguno de los dos imaginaba que iban a estar ahí, en esa terraza, hablando de ellos nuevamente.
Luego de tanto tiempo, volver ahí, a donde se habían dejado pacíficamente, parecía inconcebible.
"Ni tú ni yo controlamos lo que pasará. Ninguno de los dos podemos saber a dónde nos llevará esto", le dijo tomando su mano.
"Lo sé", susurró ella, y sin embargo tuvo que apretarlo fuerte para que las lágrimas no empezaran a brotarle.
"¿Y si no pasa?", soltó de pronto. "Si no pasa, ¿qué?, ¿vamos a ir teniendo miedo de ser otra vez nosotros?".
Entonces ella supo que sí, él también tenía miedo... y lo besó.
Indirecta 1
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¿Y qué hubo de la noche en la que decidimos decir "adiós"?
Cenizas.
Y esas 500 noches que todavía no terminan.
Si todo fuese simple, siguiéramos con vida.
...
Hace 6 años
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Chisméele a gusto, al fin que vamos para largo...